Avelo Airlines, aerolínea low cost con sede en Houston, Texas, anunció que dejará de realizar vuelos de deportación de los migrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Además, cerrará algunas instalaciones y recortará puestos de trabajo por los “costos adicionales”.
Avelo comenzó a funcionar en 2021 con el objetivo de conectar ciudades más pequeñas. El año pasado abandonó varios destinos en el oeste y comenzó a realizar vuelos de deportación para el ICE. Esto generó quejas de varios dirigentes políticos y colocó a la empresa en el centro de la polémica.
Ahora, comunicó que dejará de trabajar con las autoridades federales. En un correo electrónico enviado a los empleados el martes por la noche, el director ejecutivo Andrew Levy informó la medida.
“Trasladamos una parte de nuestra flota a un programa gubernamental que prometía mayor estabilidad financiera, pero nos colocó en el centro de una controversia política”, manifestó Levy, citado por CNBC.
En esa línea, agregó que el programa proporcionó beneficios a corto plazo, pero en última instancia “no generó suficientes ingresos consistentes y predecibles para superar su complejidad operativa y sus costos”.
En abril de 2025, Avelo anunció un acuerdo para operar vuelos de deportación desde el Aeropuerto Mesa Gateway, con inicio previsto en mayo, lo que causó múltiples reacciones. “La decisión de fletar vuelos de deportación desde el Aeropuerto Mesa Gateway en Arizona es profundamente decepcionante y preocupante”, manifestó entonces el alcalde de New Haven, Justin Elicker, en diálogo con New Haven Register.
A su vez, la Coalición de Inmigrantes de New Haven impulsó una campaña de boicot en Change.org, con miles de firmas reunidas.
Junto con el cese de los vuelos de deportación, Avelo anunció en su comunicado que cerrará su base en Mesa. También acordó devolver seis de sus aviones Boeing 737-700 y adelantó que cerrará la base operativa, no las rutas, en el Aeropuerto Internacional de Raleigh-Durham de Carolina del Norte y el Aeropuerto Internacional de Wilmington.
Según Levy, estos cierres llevarán inevitablemente al despido de empleados. “Habrá algunas oportunidades de transferencia disponibles, pero necesitaremos reducir el número de puestos debido a nuestra flota y red más pequeñas”, explicó.
Ahora, la aerolínea se centrará en las bases de:
Además, abrirá una nueva base en el Aeropuerto Nacional McKinney, cerca de Dallas, Texas.
Por su parte, el sindicato que representa a los auxiliares de vuelo de Avelo celebró el cese de los vuelos de deportación del ICE. “Esperamos que, con el fin de los vuelos de ICE y la nueva financiación, el futuro sea más estable para los auxiliares de vuelo de Avelo”, expresó la Asociación de Auxiliares de Vuelo-CWA, el sindicato de auxiliares de vuelo, citada por CNBC.
Durante 2025, el gobierno federal avanzó con vuelos de deportación en todo EE.UU. Los últimos datos registrados se remontan a fines de septiembre, y están reunidos en un informe de la organización Human Rights First.
Según esta información, entre el 20 de enero y el 30 de septiembre se llevaron a cabo al menos, 8877 vuelos totales de control de inmigración de EE.UU. Estos incluyen de expulsión, relacionados con la expulsión y vuelos de transferencia nacional.
La cifra corresponde al mayor número de vuelos de control de inmigración para el período del 20 de enero al 30 de septiembre desde que comenzó el seguimiento en 2020. Además, constituye un aumento del 62% con respecto al mismo período de tiempo en 2024.


