El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) proyecta llegar a 50 millones de pasajeros atendidos gracias al flujo de viajeros que llegarán al país para asistir al Mundial de Futbol, reveló el director general del propio aeropuerto, Juan José Padilla Olmos.
En entrevista exclusiva para El Financiero, el director explicó que, con las adecuaciones en curso, y los slots actuales, el principal aeropuerto del país tendrá la capacidad de atender a los pasajeros que lleguen este año.
El 2025, el AICM cerró con 44.5 millones de pasajeros, una cifra aún lejana de su récord, pero que está marcada por la reducción de slots y la caída en el flujo de algunas aerolíneas debido a problemas con su flota.
Pese a ello, para este año mundialista se espera que el flujo de pasajeros se incremente poco más de 10 por ciento con respecto al año previo, para llevar al aeropuerto a su máxima capacidad y cerca del récord histórico alcanzado en el año previo a la pandemia.
“Tuvimos 45 millones, a los dos o tres meses del mundial esperamos que los vuelos vengan llenos, creemos que vamos a tener un 20 por ciento más en ocupación, en esos tres meses, seguramente estaremos cerca de los 50 millones. Yo creo que el Mundial nos va a dar esa oportunidad, porque los vuelos van a venir llenos”, explicó Padilla Olmos.
De acuerdo con las proyecciones del aeropuerto, se espera que el aeropuerto pueda atender hasta 5.5 millones de pasajeros mensuales, en el periodo anterior al mundial y posteriores a la justa deportiva.
La proyección de las autoridades no está considerando la ampliación de horarios de aterrizaje y despegue, es decir, no se prevé el aumento de slots a propósito del Mundial de Futbol.
Sin embargo, Padilla Olmos puntualizó que el slot 44, que fue agregado en marzo del año pasado, no ha sido efectivamente usado, por lo que esta operación adicional por hora permitirá ampliar la capacidad aeroportuaria para hacer frente a la demanda.
La rehabilitación de las dos terminales del aeropuerto capitalino había sido planteada como una de carácter estético, en la que se uniformaría la identidad de las instalaciones del ‘Benito Juárez’.
Sin embargo, cuando las obras comenzaron, la falta de mantenimiento en el AICM fue revelando los daños mayores que le aquejan y que, ahora, están siendo subsanados en la medida que el tiempo y el presupuesto permiten.
“Queremos cambiar un foco, y hay que cambiar la instalación. Queremos realinear un aire acondicionado y hay que cambiar todo el sistema. Son imprevistos que se presentan hasta que empiezas a desbaratar las entrañas”, admite el director general del aeropuerto.
Uno de los hallazgos que mayor apremio han generado durante las tareas de rehabilitación son los daños estructurales que presentan al menos 28 módulos repartidos en las dos terminales, en donde se han tenido que hacer apuntalamientos que han requerido más tiempo, y más recursos.
“El reforzamiento no sabíamos la magnitud, fue un gasto fuerte. Era más grave de lo que pensábamos. Se nos atravesó el Mundial, pero la remodelación en cuanto se tuvo la información, porque no es cosa de científicos y saber que esto requería mucho más que un asunto de pintura y cambio de baños, se planteó para garantizar la seguridad de pasajeros, no solo por el Mundial”, agrega Padilla Olmos.
El hallazgo de instalaciones sanitarias inservibles, el apuntalamiento de la infraestructura, así como el cambio de elementos estéticos, ha incrementado el presupuesto estimado para las obras, que ya rondan los 9 mil millones de pesos, pero que podrían ampliarse aún más.
No obstante ello, el aeropuerto tiene los recursos necesarios, generados por el mismo negocio aeroportuario, para hacer frente a las obras que sean necesarias.
El AICM ha optimizado el uso de los espacios de flujo de pasajeros. Relocalizó comercios para privilegiar el paso de los viajeros, además de que colocó mobiliario nuevo en las salas de última espera para que los pasajeros tuvieran una mejor experiencia.
Asimismo, se instalarán unidades de control digital en los módulos de migración: se colocarán 20 en cada una de las terminales para agilizar el ingreso de los pasajeros.
La primera prueba del aeropuerto será en el periodo vacacional de Semana Santa, en donde se espera poner a prueba los sistemas de bandas para la entrega de equipaje; las zonas de revisión de seguridad, así como otras instalaciones que permitirán tener la primera prueba antes de la justa mundialista.
“Reconocemos, estamos trabajando en el mantenimiento. Llegó el Mundial y qué bueno. Este aeropuerto es el primero a nivel nacional. La mentalidad es que queremos ser el primer lugar en un aeropuerto, es ambicioso, pero esa es la propuesta, ese es el objetivo, que digan voy al AICM, que la atención va a ser buena”, remarca Padilla Olmos.

