Diversos usuarios de redes sociales comparten un método casero para la higiene del hogar que utiliza la sal como componente principal de desinfección. El procedimiento busca la eliminación de gérmenes en el inodoro mediante una mezcla de productos económicos disponibles en cualquier vivienda.
La aplicación de este producto mineral en el sanitario ayuda a una desinfección profunda y efectiva que elimina bacterias y microorganismos. El contacto de la sustancia con la superficie cerámica, junto a otros componentes, facilita la descomposición de las impurezas que se adhieren con el uso diario.
Los expertos sugieren realizar esta tarea de higiene al menos una vez al mes o cada 15 días para asegurar un ambiente libre de agentes contaminantes. Esta frecuencia es relevante si se considera que el baño representa una de las áreas más sensibles de la casa por su tendencia natural a concentrar gérmenes.
La receta para este tratamiento de limpieza requiere elementos de fácil acceso en cualquier despensa. Los tres materiales necesarios son:
El bicarbonato actúa como un potente abrasivo y blanqueador natural que potencia la acción del mineral principal. El aceite neutro facilita la cohesión de la mezcla y ayuda a que los polvos se deslicen de forma uniforme por las paredes de la unidad.
La combinación de estos tres componentes genera una reacción química capaz de atacar los residuos calcáreos y las manchas orgánicas. “La preparación es sencilla: verter todos los ingredientes en el inodoro” indica la descripción del proceso.
Es fundamental que la mezcla cubra la mayor superficie posible del artefacto para que ningún sector quede sin tratamiento. El uso de productos caseros reduce el impacto ambiental y evita el contacto con vapores tóxicos de limpiadores fuertes.
La ejecución del plan de higiene demanda un tiempo de espera específico para garantizar resultados óptimos. Una vez que la solución cubre el interior del sanitario, el usuario debe permitir que la sustancia trabaje durante un lapso prolongado.
¿Cómo cambiar el fuelle del inodoro en tres simples pasos?Según el material analizado: “Se debe aguardar una noche entera para que la reacción química actúe y descomponga las impurezas adheridas”. Este reposo asegura que los cristales de los componentes sólidos penetren en las capas de suciedad más resistentes.
Al día siguiente, la rutina finaliza con el uso de calor. El usuario calienta agua hasta que el líquido alcanza su punto de ebullición. Una vez lograda la temperatura, derrama el agua hirviendo sobre la superficie tratada para remover los residuos que la mezcla aflojó durante la noche.
El accionar de la cadena completa el lavado. Existe un paso opcional para mejorar el resultado sensorial: “Se recomienda cortar un limón al medio y exprimir su jugo directamente en la zona”. Esta fruta aporta un aroma fresco y otorga un brillo adicional a la porcelana, al tiempo que refuerza la eliminación de gérmenes persistentes.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.

