Era el 2012 cuando el actor Roberto Palazuelos posteó una serie de mensajes en contra del entonces presidente Felipe Calderón a causa de un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación: le sería expropiado el hotel Diamante K de Tulum.
Los tuits del también propietario del restaurante Tacos Papi fueron solo la punta del iceberg de un conflicto legal que había comenzado años antes y que se prolongó durante todo el sexenio de Felipe Calderón.
Se trató de un problema tan fuerte que llevó al ‘Diamante Negro’ a seguir los pasos de su padre y estudiar Derecho con un objetivo claro: defender el Hotel Diamante K, su proyecto consentido y el primero que inauguró en la playa de arena blanca.
Roberto Palazuelos fue uno de los pioneros en invertir en Tulum, un sitio al que le vio potencial cuando aún no era un destino turístico consolidado. Incluso, comenzó a adquirir terrenos en la zona costera.
“Yo compré propiedades que hoy valen 30 millones de dólares y que me costaron cien mil dólares”, comentó en entrevista con Mundo Inmobiliario TV. Una de esas propiedades fue destinada al Diamante K, su primer hotel en Tulum.
Sin embargo, durante el sexenio de Felipe Calderón se emitieron decretos para delimitar los límites del Parque Nacional de Tulum, explica un artículo de la revista Quién. Fue en ese contexto cuando comenzaron los problemas legales para Palazuelos.
El predio del Diamante K quedó dentro del Parque, por lo que se intentó expropiar la propiedad del actor de Simplemente María. La expropiación es una figura legal mediante la cual el Estado impone a un particular la cesión de su propiedad, de acuerdo con información del portal de la Ciudad de México.
Este procedimiento se realiza cuando se acredita que el inmueble puede destinarse a obras, servicios o fines de beneficio colectivo, y el propietario recibe una indemnización.
En México, la expropiación solo puede ser realizada por el Poder Ejecutivo Federal, es decir, por el presidente de la República. Por ello, tras la publicación del decreto en el Diario Oficial de la Federación, Roberto Palazuelos decidió iniciar un juicio contra el decreto del entonces mandatario Felipe Calderón para defender su hotel.
“Tuve un juicio contra Felipe Calderón, que me quiso quitar un hotel (...) Me quiso expropiar un hotel en Tulum por una causalidad de propiedad pública, para meterlo en el Parque (del Jaguar)”, declaró el actor en entrevista con Atypical Te Ve.
Para enfrentar legalmente el decreto del expresidente, Palazuelos decidió especializarse en la materia y no hacerlo de forma superficial. Por ello, cursó la licenciatura en Derecho en el Tecnológico de Monterrey, un proceso que no fue sencillo.
“Hasta los cuarenta años me puse a estudiar Derecho porque tuve un problema legal sumamente fuerte y tenía miedo. Me gradué del Tecnológico de Monterrey en cinco años y medio de carrera. Tuve que repetir un semestre porque hice una novela y no lo pude atender como era debido”, relató en entrevista con Mundo Inmobiliario TV.
Conforme avanzó en su formación, comenzó a interponer recursos legales para proteger su propiedad, entre ellos un juicio de amparo que se extendió por seis años. No obstante, aseguró que su defensa no fue bien recibida por el entonces presidente.
Roberto Palazuelos compartió que, durante la batalla legal, se abrieron múltiples investigaciones en su contra relacionadas con el Diamante K: “Me abrieron todos los procedimientos habidos y por haber. Les gané uno a uno todos”, afirmó.
“Fue un problema muy fuerte con el presidente Felipe Calderón que se volvió muy personal; hubo incluso órdenes de aprehensión, me rodeó el Ejército mi hotel”, añadió en una entrevista con De Primera Mano.
El juicio de amparo se prolongó debido a que 49 autoridades estaban involucradas en el caso, hasta que finalmente obtuvo una resolución favorable, según explicó en conversación con Atypical TV. De acuerdo con el actor, el triunfo se debió a que el procedimiento de expropiación no estaba debidamente fundamentado.
“En ejecutoria de sentencia, el juez federal le ordena al titular del Ejecutivo, o sea Felipe Calderón, que deje insubsistente el decreto expropiatorio para los predios del quejoso, Roberto Palazuelos”, explicó. Sin embargo, señaló que el conflicto no terminó ahí.
“Bueno, él, bien ardido, a los 15 días vuelve a publicar en el Diario Oficial de la Federación un nuevo decreto, trata de volverme a expropiar y le vuelvo a ganar”, comentó. Actualmente, Roberto Palazuelos asegura ser el único propietario privado dentro del Parque del Jaguar.
Pese a ello, las diferencias con Felipe Calderón continuaron: “La trae conmigo fuerte. Ahora que estaba buscando ser gobernador ponía en su tuit que yo era un misógino y sí, yo podré ser un misógino, pero el señor es un alcohólico”, declaró, aunque también ofreció hacer las paces con el político.

