Las últimas imágenes que se tienen de Elisa Lam son en un ascensor del Hotel Cecil (Foto: Captura de video)Las últimas imágenes que se tienen de Elisa Lam son en un ascensor del Hotel Cecil (Foto: Captura de video)

El caso de Elisa Lam: el video en un ascensor que aterrorizó al mundo y el macabro secreto del Hotel Cecil

2026/02/01 09:00

Un viaje para recorrer la costa de California sola. Ese fue el plan que emprendió a comienzos de 2013 Elisa Lam, una estudiante canadiense de 21 años. Después de meses de planificación, se embarcó en una aventura por los Estados Unidos que, entre tantas ciudades, la llevó a Los Ángeles. Lo que prometían ser unos días de ensueño y descanso se convirtieron en su peor pesadilla y hasta el día de hoy lo que pasó con ella genera todo tipo de teorías. Un video en el ascensor del hotel donde se hospedaba no hace más que sumar dudas sobre lo que realmente le ocurrió. Su historia, que comenzó a escribir el capítulo más oscuro el 31 de enero de aquel año, para muchos supera cualquier guion de una película de terror.

Elisa Lam nació el 30 de abril de 1991 en Canadá, lugar al que emigraron sus padres desde China en busca de un futuro mejor. David y Yinna Lam eligieron Columbia Británica para vivir con sus dos hijas y también para abrir un restaurante y empezar una nueva vida. En 2012, Elisa estudiaba en la universidad y había decidido tomarse un tiempo de descanso para recorrer los Estados Unidos. Aunque sus padres no estaban del todo convencidos de su travesía, ella les prometió que si la dejaban, todos los días los iba a llamar para reportarse y mantenerlos tranquilos. Ante tanta insistencia, terminaron por acceder.

Elisa Lam junto a parte de su familia, tras graduarse

Fue así como la joven comenzó el 2013 con su gran proyecto de viajar. Tras pasar unos días en San Diego, el 28 de enero llegó a Los Ángeles y se hospedó en el Hotel Cecil, un imponente edificio de 700 habitaciones ubicado en el centro de la ciudad. Se registró en la recepción y, para abaratar costos, optó por una habitación compartida con otras chicas. Sin embargo, la compañía duró poco, ya que por las quejas de sus compañeras sobre sus extrañas actitudes, decidieron pasarla a un cuarto sola: el 514.

Amy Price, gerenta del lugar entre 2007 y 2017, reveló en el documental de Netflix, Desaparición en el Hotel Cecil que varios empleados le relataron llamativas situaciones protagonizadas por Elisa, como por ejemplo que se encerraba con llave y dejaba a sus compañeras de habitación en el pasillo y que, además, entregaba notas con mensajes intimidantes. “Nunca hablé de esto públicamente, pero ella estaba causando problemas. Les escribía a los otros huéspedes ‘váyanse a casa, salgan’”, detalló la exempleada.

El hotel Cecil contaba con 700 habitaciones distribuidas en 15 pisos (Foto: NETFLIX)

Si bien durante su estadía en el hotel era una huésped con actitudes desconcertantes y preocupantes, al cruzar el umbral y pisar la calle, la joven parecía ser una turista más. De hecho, en Los Ángeles visitó algunos locales y hasta hizo compras en una librería. Katie Orphan, encargada que la atendió en el local, recordó a Lam en el documental: “Era extrovertida, muy animada y muy amigable. Hablaba sobre qué ejemplares les iba a regalar a su familia y si serían demasiado pesados ​​para llevárselos a casa”.

Además, una de las noches que Elisa pasó en Los Ángeles asistió a la grabación de un programa de televisión, pero ocurrió algo con ella que no hizo más que sumarle intriga a la historia: fue sacada del estudio por la Policía por -nuevamente- su extraño comportamiento. Al poner un pie en la calle después de ese incidente, volvió al Cecil como si nada hubiera ocurrido.

Aunque existieron quejas sobre su raro comportamiento que llamaron la atención del personal del hotel, no fue hasta el 31 de enero, tres días después de su llegada, que se encendieron todas las alarmas. La joven tenía previsto partir hacia la ciudad de Santa Cruz para seguir con su recorrido, pero nunca lo hizo. Al no poder contactarse con ella ni recibir su llamado diario, algo en los padres de Elisa se disparó: la desesperación. Y ese miedo inicial que tuvieron cuando ella les dijo que soñaba con viajar sola, se transformó en un angustiante nudo en la garganta que apretaba cada vez más. Comenzó a pesar en ellos la culpa por haber aceptado que viva una aventura a tantos kilómetros de casa. Al día siguiente, con el miedo latente de que algo le podría haber pasado, el 1 de febrero denunciaron su desaparición. Inmediatamente volaron a Los Ángeles para seguir de cerca la búsqueda y colaborar con las autoridades.

Los padres de Elisa Lam junto a los encargados de la investigación (Foto: Captura de video)

Lo primero que hizo la Policía al recibir la denuncia fue acercarse al hotel e inspeccionar la habitación de la joven. Sin embargo, descubrieron que el personal de limpieza ya había pasado por allí y juntado sus pertenencias. Por protocolo del lugar, las pusieron en un locker. Allí, los oficiales tuvieron acceso a su ropa, su computadora, su billetera y una serie de medicamentos recetados. Al averiguar para qué eran las pastillas descubrieron que Elisa tenía trastorno bipolar. “Cuando ella desapareció, fue algo alarmante”, recordó Price, quien destacó que en todo momento desde el hotel cooperaron con las autoridades.

Con perros rastreadores, recorrieron las instalaciones del Cecil, aunque no lograron dar con ninguna pista. También revisaron el perfil de Lam en línea y supieron que tenía un blog en donde hablaba de su travesía y, también, de cómo se sentía día a día. Todas eran piezas de un rompecabezas que recién comenzaba a armarse, pero que llevaría un tiempo completar.

Elisa Lam nació en 1991 en Canadá

Aunque no había ninguna cámara de seguridad en el piso donde se hospedaba, cuando los investigadores revisaron las cientos de horas de grabaciones de las instalaciones donde sí las había, se toparon con la prueba sólida de que ese 31 de enero, Elisa no salió del hotel. Las últimas imágenes que se tienen de ella son realmente perturbadoras. En una filmación se la ve subir a un ascensor vestida con una campera roja. Una vez que pone un pie en el elevador, comienza a tener un comportamiento totalmente errático: presiona todos los botones al mismo tiempo, hace ademanes y parece que mantiene una conversación con alguien que está cerca pero no aparece en la imagen. Atemorizada, busca salir de esa situación. En un momento de la secuencia se le notan expresiones de verdadero terror en la cara. Al final del video de casi cuatro minutos, aparece arrinconada debajo del tablero hasta que, de un segundo a otro, sale del ascensor. Las puertas se cierran y la filmación termina. Pero el misterio recién comienza.

Las imágenes, hechas públicas por la Policía dos semanas después de la desaparición para que quien tuviera datos de su paradero los aportara, revolucionaron Internet y despertaron todo tipo de teorías que iban desde actividad paranormal en el Hotel Cecil hasta posibles problemas de salud de la joven. El video acumuló millones de visualizaciones muy rápido y no faltaron quienes sumaron otra hipótesis: que un huésped malintencionado quería hacerle daño y fue el responsable de su desaparición. Más allá de las opiniones en línea, de lo único que tenían certezas los investigadores era que Elisa no salió del lugar.

Las imágenes de la joven en el ascensor fueron difundidas por la Policía (Foto: Netflix)

Los días pasaban y la investigación no avanzaba, era como si las paredes del hotel se hubiesen “tragado” a la joven.

El hallazgo que lo cambió todo

En la oficina de Policía de Los Ángeles, intentaban encajar piezas del rompecabezas: sabían que Elisa Lam sufría bipolaridad y también sabían que no había registro de ella fuera del hotel desde el 31 de enero. En paralelo, en el Cecil operaban con normalidad: recibían huéspedes nuevos, los teléfonos sonaban con reservas y las empleadas cambiaban sábanas y toallas a diario. Pero, diecinueve días después de la desaparición ocurrió un descubrimiento macabro. El encargado de mantenimiento del lugar, Santiago López, recibió la orden de revisar los tanques de agua del hotel ante la queja de varias personas de que no había presión y que en algunos casos parecía turbia, con un color amarillento. Rápidamente, tomó sus herramientas y se dirigió a la azotea.

Para cumplir con su tarea, subió peldaño por peldaño hasta llegar a la tapa de uno de los tanques, la corrió y se topó con una escena que lo atormenta hasta el día de hoy: el cuerpo de Elisa Lam. “La vi. Salió flotando. Estaba blanca como un fantasma”, recordó el exempleado en el documental, donde además reveló un detalle que sumaba más desconcierto: la joven estaba desnuda.

Santiago López, empleado del Hotel Cecil que encontró el cuerpo de Elisa Lam (Foto: Netflix)

Inmediatamente, desde el hotel dieron aviso a la Policía. Con el hallazgo del cuerpo, encontraron también la pieza que faltaba y comenzaron una investigación para determinar qué ocurrió.

Los Bomberos que participaron del operativo tuvieron que drenar el agua del tanque y realizar una abertura en la parte de abajo para poder sacar el cuerpo, dado que la escotilla era demasiado pequeña para que el equipo pueda hacer su tarea. En el agua flotaba también su ropa, la misma con la que fue vista en el video del ascensor.

La terraza del Hotel Cecil tras el hallazgo del cuerpo de Elisa Lam (Foto: Captura de video)

Las autoridades no encontraron signos de defensa ni de agresión sexual y las pruebas toxicológicas no arrojaron la presencia de ninguna sustancia o droga. La muerte fue calificada como “ahogamiento accidental”, con el trastorno bipolar como un factor significativo. Según los investigadores, es probable que la estudiante haya sufrido un episodio psicótico, una manifestación grave que puede distorsionar el pensamiento y la percepción de la realidad.

Tras realizarle pruebas exhaustivas al cuerpo, descubrieron que los niveles de medicación para el trastorno bipolar en su organismo era mucho más bajo de lo debido, es decir, no tomaba sus pastillas. “Según la evidencia disponible, Elisa parecía tener trastorno bipolar tipo I, se trata de la versión más grave, en la que a veces se presentan características psicóticas. En ese estado, se presenta un pensamiento muy desorganizado, donde la lógica carece de sentido y es difícil distinguir la fantasía de la realidad”, declaró la doctora Judy Ho en la producción de Netflix. “Cuando uno mira los informes de su comportamiento en el hotel e incluso el infame video del ascensor, para mí eso es completamente consistente con alguien en medio de un episodio psicótico”, agregó.

Elisa Lam fue hallada en un tanque de agua del Hotel Cecil

La hermana de Lam explicó tiempo después en una entrevista que el video del ascensor coincidía con episodios que le ocurrieron anteriormente, donde la joven creía que alguien la seguía. “Ella dijo que, en el pasado, Elisa se asustaba y deliraba. Corría y se escondía debajo de la cama”, declaró el detective del Departamento de Policía de Los Ángeles, Greg Kading, en la docuserie. El especialista supone que la joven pudo haber subido a la terraza y que sería perfectamente lógico que viera el tanque de agua como un lugar para esconderse.

La investigación determinó también cómo hizo para llegar hasta esa parte del hotel, dado que si bien existe una puerta de acceso directo, cada vez que esta se abría sonaba una alarma en la recepción que alertaba al personal y eso no ocurrió. Por lo que pudieron reconstruir, Elisa llegó a la azotea a través de la escalera de incendios, subió hasta el tanque y, cuando entró, quedó atrapada, impedida de salir por sus propios medios. Asimismo infirieron que, quizás, intentó mantenerse a flote el mayor tiempo posible, incluso llegó a quitarse la ropa para evitar que la arrastrara hacia abajo. Pero, pese a sus intentos, sucumbió en un ahogamiento accidental.

Trailer documental 'Escena del crimen: Desaparición en el hotel Cecil' - Fuente: Netflix

Las sombras del centenario e infame Hotel Cecil

Inaugurado a finales de 1924 y situado estratégicamente cerca de Skid Row, el hotel contaba con 700 habitaciones. Con el paso del tiempo, cobró una popularidad negativa por una serie de hechos que ocurrieron allí, mucho antes de la muerte de Elisa Lam. En una época, las habitaciones se rentaban temporalmente y entre sus inquilinos tristemente “famosos” se encuentran los asesinos en serie Richard Ramírez, conocido como “el acosador nocturno”, y Jack Unterweger, acusado por la muerte de tres mujeres.

En 1947, muy cerca del hotel fue encontrado el cadáver de la aspirante a actriz Elizabeth Short, conocida popularmente como “la Dalia Negra”. Tenía la cara cortada desde los labios hasta las orejas y le habían arrancado el corazón, el bazo y los intestinos. El último en verla con vida fue el entonces recepcionista del Hotel Cecil.

El hotel Cecil comenzó como un complejo de viviendas hace un siglo

“Cuando me mostraron el lugar por primera vez me dijeron que en una habitación hubo un crimen y, en la otra, un suicidio. Terminé preguntando ‘¿hay alguna habitación donde no haya habido alguien muerto?’”, recordó la exgerenta Price. “Hay muchas cosas que pasaron en aquel lugar que son desafortunadas, pero no creo que el hotel esté embrujado”, manifestó en declaraciones a Esquire para desmitificar la mala fama del lugar.

Después de haber pasado por diferentes dueños y con una popularidad en decadencia, en 2021 el lugar se convirtió en un complejo de viviendas y, tres años después, en vez de celebrar su centenario, cerró sus puertas definitivamente. Aunque para muchos se trató de un lugar maldito, para otros todo lo que pasó entre sus paredes fue una mera cuestión de mala suerte.

Las similitudes entre la muerte de Elisa Lam y la película Dark Water

En 2002, poco más de una década antes de la muerte de Elisa Lam, se estrenó una película japonesa titulada Dark Water que, tres años después, tuvo su versión estadounidense con Jennifer Connelly y John C. Reilly. En la cinta, una madre y su hija encuentran una gotera enorme en una habitación de su casa y descubren que en el departamento de arriba hubo una inundación y la familia que vivía allí desapareció de un día para el otro en circunstancias extrañas. Hacia el final, la protagonista descubre el cuerpo de la niña que vivió en ese lugar, que había sido abandonada por sus padres y se ahogó después de caer accidentalmente en el tanque de agua del edificio.

Un detalle que resulta perturbador en especial para los que disfrutan de investigar en línea y compartir sus opiniones sobre casos sin resolver o con giros muchas veces desconcertantes, es que la niña de la película que yace en el tanque usaba una campera color rojo, igual que Elisa Lam al momento de su desaparición.

El documental Watch Crime Scene: The Vanishing at the Cecil Hotel (Escena del crimen: desaparición en el Hotel Cecil), estrenado en Netflix el 10 de febrero de 2021, aún está disponible en la plataforma.

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