Un frente de aire ártico avanza con fuerza sobre amplias zonas de Estados Unidos y marca el ritmo del clima desde el viernes 6 de febrero y del fin de semana. El panorama estará dominado por temperaturas extremadamente bajas, ráfagas de viento peligrosas y episodios de nieve que, en algunos puntos, podrían complicar seriamente la circulación y las actividades al aire libre.
Desde primeras horas del viernes, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió sobre el avance de un sistema tipo clipper que se desplaza rápidamente desde la región de los Grandes Lagos hacia el noreste y los Apalaches. Este será el disparador de nevadas, vientos intensos y un marcado descenso térmico.
En gran parte del corredor que va desde el Medio Oeste hasta el noreste, las nevadas serán en general ligeras a moderadas, pero suficientes para generar superficies resbaladizas. Las acumulaciones más frecuentes se ubicarán entre una y tres pulgadas (2,5 a 7,6 centímetros), con sectores puntuales que podrían superar esos valores, especialmente en áreas cercanas a los lagos Erie y Ontario, así como también en zonas elevadas de los Apalaches centrales y del sur.
A esto se suma un fuerte contraste térmico. En varias ciudades, las temperaturas comenzarán el día cerca o apenas por encima del punto de congelación y luego caerán con rapidez a medida que el aire ártico se instale. Este brusco enfriamiento provocará la solidificación casi inmediata de superficies húmedas, lo que aumentará el riesgo para conductores y peatones.
El sábado y el domingo estarían marcados por condiciones invernales severas en el noreste y parte del Atlántico Medio, en estados como Nueva York y Nueva Jersey. Según el NWS y análisis de AccuWeather, se tratará de uno de los episodios más fríos de todo el invierno, no solo por las temperaturas reales, sino por cómo se sentirán debido al viento.
Los especialistas adelantaron lo que se espera en la región:
Estas condiciones representan un riesgo serio para la salud. La combinación de viento y frío intenso puede provocar congelación de la piel expuesta y aumentar de forma significativa el peligro de hipotermia en lapsos muy cortos.
Según indicó AccuWeather, en Nueva York, la nieve comenzará el viernes por la noche y se extenderá de manera intermitente hasta las primeras horas del sábado.
Durante la noche de este 6 de febrero, las temperaturas se mantendrán en los 20°F (-6°C), pero al día siguiente descenderán al menos 10°F, incluso con presencia de sol. Las mínimas del domingo por la noche caerán a valores de un solo dígito.
Uno de los factores de este evento que más preocupa a los especialistas es el viento. El sistema frontal llega acompañado por ráfagas que pueden alcanzar hasta 60 millas por hora (96 km/h), especialmente en el Atlántico Medio. Estas condiciones elevan el riesgo de caída de árboles, interrupciones en el suministro eléctrico y problemas en el transporte aéreo y terrestre.
Tanto el NWS como AccuWeather coinciden en que no se trata solo de un episodio invernal más, sino de una combinación peligrosa de frío extremo y viento sostenido.
Según explicó el meteorólogo de AccuWeather Brandon Buckingham, “no solo caerá la temperatura real tras el paso del frente ártico, sino que los vientos del norte y noroeste intensificarán una sensación térmica extremadamente baja”, lo que llevará los valores percibidos a niveles considerados peligrosos para la salud.
El noroeste de EE.UU. tendrá un fin de semana distinto, con la influencia de una serie de sistemas provenientes del Pacífico. El NWS anticipó lluvias moderadas a localmente intensas en Washington y Oregon, donde no se descartan inundaciones aisladas.
En las zonas más elevadas de las montañas Cascadas, la precipitación será en forma de nieve, mientras que el aire húmedo se desplazará hacia el interior, hasta alcanzar la Gran Cuenca y las Montañas Rocosas del norte hacia el final del sábado y el inicio del domingo.

