El valor del peso frente al dólar se apreció en la semana. La moneda mexicana cerró el periodo en 17.1443 unidades por dólar y con eso lleva un avance frente a la moneda de Estados Unidos de 4.8% en lo que va del año, su mejor nivel desde el 31 de mayo del 2024.
La pregunta que los analistas se hacen es si es una fortaleza del peso o una debilidad de la moneda de la Unión Americana. Destacan puntos a favor de una respuesta y también de la otra vertiente.
Los expertos del banco UBS escribieron que ambos factores están presentes, aunque con diversos matices. El peso tiene fortaleza estructural, mientras que el dólar enfrenta volatilidad pese a su dominio global.
En Banorte coinciden en que la moneda mexicana se beneficiará de un dólar débil, además de tener una adecuada liquidez en los mercados y una menor prima de riesgo en México.
“Vemos espacio adicional de contracción bajo nuestro caso base que mejorará la certidumbre comercial y México ya cuenta con una mejor posición en el arancel promedio que cobra Estados Unidos a otros países como China y otros competidores”, escribieron los expertos de la institución.
Otro punto positivo es que el carry del peso aún es atractivo, con las tasas reales de corto plazo entre las más elevadas entre sus pares emergentes, baja volatilidad implícita y el ciclo de recortes de Banco de México cerca de terminar, destacaron en un reporte.
El carry trade es una estrategia en la que los inversionistas aprovechan el diferencial de tasas de interés entre diferentes economías y desequilibrios en el mercado cambiario. Los inversionistas piden prestado con una baja tasa de interés y terminan con una cobertura cambiaria para eliminar el riesgo de movimientos en el tipo de cambio que diluyan el rendimiento esperado.
Entre los factores positivos para la divisa mexicana está un récord en la balanza comercial, ya que el México exportó productos por 665,000 millones de dólares en el 2025, con lo que logró su primer superávit comercial desde el 2020, destacó UBS.
Además enumeró otros factores positivos como la integración económica en Norteamérica y el papel de México como proveedor estratégico de los Estados Unidos son un soporte fundamental, a lo que se suma la postura cautelosa del Banco de México, que mantiene las tasas altas, alrededor del 6.5% para finales del 2026”, escribió el equipo de UBS, encabezado por Gabriela Soni.
Entre los riesgos están la negociación del T-Mec, impacto arancelario que pudiera afectar al peso. Lo anterior generaría volatilidad en el tipo de cambio, desaceleración de Estados Unidos y una reforma electoral que genere incertidumbre.
La debilidad del dólar, dicen los expertos de UBS, es un factor. Todos los analistas reconocen que es la moneda dominante en las transacciones globales, pero ha enfrentado varios retos importantes.
Y recuerdan que, en abril del 2025, tras la política arancelaria de Donald Trump, el dólar se depreció y los inversionistas institucionales vendieron futuros del dólar para limitar pérdidas en sus carteras.
También el dólar ha sido vulnerable a la volatilidad comercial y la incertidumbre política, lo que aprovechó el peso con otras monedas emergentes para fortalecerse, destacaron en UBS.
Banorte recordó que el valor del dólar se depreció frente a seis monedas fuertes el año pasado, medido a través del índice dólar, ya que se depreció 9.4%, frente a divisas como el euro, yen japonés, franco suizo, dólar canadiense, corona sueca y libra esterlina, su mayor corrección desde el 2017.
En lo que va del año, el índice dólar retrocede 1.25% al pasar de 98.047 puntos a 96.819 puntos, lo que refleja una depreciación frente a la canasta de divisas llamadas fuertes en el contexto internacional.
El peso tiene una apreciación del 4.8 por ciento. Janneth Quiroz, directora de Análisis en Monex Casa de Bolsa, destacó que el peso enfrenta en el primer trimestre del año un comportamiento volátil, pero con un sesgo de apreciación, lo que puede mantenerse si no existen choques externos adicionales.
UBS mejoró la cotización que espera para el tipo de cambio peso-dólar. Respecto a su pronóstico anterior, que situaba a la moneda encima de las 18 unidades por dólar. El banco suizo espera que la moneda cierre el primer trimestre en 17.4 unidades por dólar y el segundo trimestre en 17.7 pesos por divisa de Estados Unidos.
Para el tercer trimestre del año, esperan un dólar en 17.5 pesos y al término del 2026, en 17.2 unidades por dólar.
Janneth Quiroz es menos optimista, ya que tiene una proyección de 18.3 pesos por dólar para el cierre del 2026.
“Para el cierre del año, el tipo de cambio podría ubicarse en niveles moderadamente superiores a los del inicio, reflejando una normalización de la prima de riesgo y menor atractivo relativo del carry trade”.
Gabriela Siller, directora de Análisis en Banco Base, tiene tres escenarios para el peso. Un dólar en 18 unidades en un escenario optimista, 19 pesos en un escenario central y un escenario adverso en 20.5 pesos por dólar de Estados Unidos.
