Rusia y Ucrania acordaron el viernes un alto el fuego localizado para permitir reparaciones en la última línea eléctrica de reserva de la planta nuclear de Zaporizhzhia, según informó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Las obras en la línea, dañada y desconectada el 2 de enero debido a la actividad militar, deberían comenzar “en los próximos días”, indicó el organismo de la ONU en un comunicado.
“El OIEA continúa trabajando estrechamente con ambas partes para garantizar la seguridad nuclear en la central nuclear de Zaporizhzhia y prevenir un accidente nuclear durante el conflicto. Este alto el fuego temporal, el cuarto que negociamos, demuestra el papel indispensable que seguimos desempeñando”, declaró el director general del OIEA, Rafael Grossi.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con sede en Viena, informó que su equipo en la planta nuclear de Zaporizhzhia escuchó “un gran número de explosiones, incluidas algunas en las proximidades del lugar”. Los enviados reportaron múltiples alarmas de ataque aéreo cada día durante la última semana y la institución de las Naciones Unidas fue informado de la presencia de un “objeto volador militar” aproximadamente a 10 kilómetros del sitio.
Además, el equipo de la OEIA evaluó esta semana las medidas adoptadas por la planta para garantizar la seguridad nuclear durante condiciones meteorológicas adversas. Durante las inspecciones, confirmaron la implementación de protecciones invernales para evitar la congelación del agua en los pozos subterráneos que abastecen los sistemas de refrigeración de los reactores y las piscinas de combustible gastado.
La planta informó que las bombas de las estaciones de bombeo de los seis reactores apagados seguirán funcionando incluso si se formara hielo en la superficie del canal de entrada, y que actualmente no se ha detectado hielo en esa zona. Entre las medidas adicionales se incluyen controles de temperatura para la calefacción local, asegurando que los generadores diésel de emergencia estén listos para operar correctamente en caso de un nuevo corte de suministro eléctrico externo.
En la central nuclear de Chernóbil, una línea eléctrica fue desconectada la semana pasada tras el daño a una subestación eléctrica crítica provocado por actividad militar. Ante este espisodio, Grossi subrayó que este hecho resalta la importancia de contar con una infraestructura de red eléctrica confiable para la seguridad nuclear.
Zaporizhzhia, la mayor central nuclear de Europa, está ocupada por fuerzas rusas desde marzo de 2022. Ubicada a orillas del río Dniéper, sus seis reactores permanecen cerrados desde el inicio de la ocupación, aunque la instalación sigue necesitando suministro eléctrico para el funcionamiento de los sistemas de refrigeración y seguridad. Moscú y Kiev se acusan mutuamente de poner en riesgo una catástrofe nuclear al atacar el sitio.
Las autoridades de Ucrania ordenaron el miércoles pasado la evacuación obligatoria de menores y sus familias en cinco localidades situadas en la línea del frente en la región de Zaporizhzhia, ante el aumento de los combates y los recientes avances rusos que incrementan el peligro para la población civil.
Según datos oficiales, unos 40 menores serán reubicados de inmediato en la región de Cherkasy para garantizar su seguridad. El viceprimer ministro, Oleksiy Kuleba, reconoció la dificultad de la medida, pero afirmó que resulta necesaria ante la amenaza de bombardeos constantes. Señaló que, bajo fuego sostenido, la evacuación es la vía más responsable para proteger vidas, especialmente la de la infancia.
Las autoridades no divulgaron los nombres de las localidades afectadas para preservar la seguridad de quienes aún permanecen en la zona. La orden de evacuación obligatoria representa un agravamiento de la situación, ya que hasta ahora solo se había exhortado a la población a abandonar las áreas de combate, sin una obligación legal.
La situación en la región de Zaporizhzhia se ha deteriorado rápidamente. Esta zona industrial es una de las cuatro regiones que Rusia reivindica desde la invasión a gran escala iniciada en febrero de 2022.


