Existen cientos de métodos para bajar de peso, desde bebidas como el agua de limón con chía, la infusión de jamaica con canela o dietas de restricción calórica. Sin embargo, uno de los más populares es el ayuno intermitente.
Una práctica tan famosa que incluso personalidades como el cantante Luis Miguel, la actriz Jennifer Aniston y el empresario Elon Musk la llevan a cabo cuidadosamente, presumiendo sus efectos.
Aunque el ayuno intermitente se relaciona con presuntos beneficios para la salud, como la disminución del azúcar en sangre y mejoras en el sistema inmunológico, la presión arterial y la calidad del sueño, de acuerdo con Cleveland Clinic muchas personas lo practican con un fin específico: perder peso.
Ya sea que lo alternen por días, sigan una dieta normal cinco días y ayunen dos, o lo practiquen diariamente por intervalos, hay una noticia que puede no ser agradable: un estudio reciente descubrió que el ayuno intermitente podría no tener el efecto deseado.
Un estudio publicado en la revista científica Cochrane Library analizó 22 investigaciones realizadas entre 2016 y 2024, incluyendo los datos de mil 995 participantes con sobrepeso y obesidad.
El objetivo de la investigación fue comparar los beneficios del ayuno intermitente frente al asesoramiento alimentario habitual; sin embargo, tras analizar los resultados, encontraron que no había una diferencia real.
“En comparación con el asesoramiento alimentario habitual, el ayuno intermitente podría dar lugar a poca o ninguna diferencia en el porcentaje de pérdida de peso con respecto al valor inicial”, indican los investigadores.
Además, señalan que esta práctica tampoco demostró grandes diferencias en la calidad de vida de los participantes; no obstante, subrayaron que la evidencia es incierta y que se necesitan más estudios.
Esto se debe a que, durante el análisis, los científicos se enfrentaron a diversas dificultades, como los periodos en los que se llevaron a cabo las investigaciones incluidas en la revisión.
“Los estudios incluidos se centraron en los efectos a corto plazo de la intervención (hasta 12 meses), lo que limita la aplicabilidad de la evidencia de esta revisión para fundamentar la toma de decisiones a largo plazo”, señalan.
A pesar de ello, Luis Garegnani, autor principal de la revisión, comentó para la revista National Geographic que la evidencia en general apunta a que no hay cambios significativos en el peso de las personas con obesidad que practican el ayuno intermitente.
“El ayuno intermitente simplemente no parece funcionar para adultos con sobrepeso u obesidad que intentan perder peso”, afirmó. Sin embargo, no todo es negativo: “Podría ser una opción razonable para algunas personas, pero la evidencia actual no justifica el entusiasmo que vemos en las redes sociales”.
La doctora certificada Priya Kalia explica para Medical News Today que los resultados de la investigación publicada en Cochrane no significan que las personas deban evitar el ayuno intermitente de ahora en adelante: “sugieren que este enfoque dietético podría no proporcionar los beneficios que algunas personas esperan”, indica.
Para algunas personas, el ayuno intermitente podría ser positivo; sin embargo, la doctora señala que debe considerarse un complemento para lograr los objetivos deseados y no una terapia completa, además de que no es mejor que otras medidas.
“Si un paciente lo encuentra sencillo, sostenible y le ayuda a reducir calorías sin efectos adversos, puede ser una opción razonable. Pero no debe promocionarse como metabólicamente superior”, comparte. Así que todo dependerá de cada caso.
Además, el cirujano bariátrico Mir Ali añade para Medical News Today que es posible que, para algunas personas, el ayuno intermitente sea beneficioso para la pérdida de peso, siempre y cuando se realice actividad física y se mantenga una dieta balanceada.
“La alimentación con restricción de tiempo puede ser efectiva, especialmente cuando se combina con una dieta equilibrada y rica en nutrientes”, comparte.
Tal como explicaron los investigadores, los resultados son inciertos. Incluso antes de la publicación del estudio, un análisis de la revista científica Nutrients encontró que personas con obesidad que realizaron ayuno intermitente durante 12 semanas perdieron en promedio el 9 por ciento de su peso corporal.
En caso de que quieras practicar el ayuno intermitente para perder peso, se recomienda acudir con un médico o un especialista en nutrición para conocer tus necesidades y llevar un plan adecuado.
Más allá de la pérdida de peso, el ayuno intermitente se vincula con otros presuntos beneficios para la salud. Cleveland Clinic explica que estos van desde un impacto positivo en la digestión hasta en el sistema inmunológico.
“Se ha demostrado que el ayuno intermitente tiene varios resultados positivos para la salud, desde reducir la insulina, el apetito y la inflamación hasta mejorar afecciones como la presión arterial alta, el colesterol elevado y el síndrome del intestino irritable”, explica la dietista registrada Julia Zumpano para el portal especializado en salud.
A pesar de ello, Mayo Clinic indica que los efectos a largo plazo del ayuno intermitente sobre la salud no están claros y señala que no es una práctica ideal para todas las personas, pues en algunos casos deja de ser segura. Estos son:
El portal añade que, si estás pensando en hacer ayuno intermitente, lo mejor es consultar a un médico para conocer ventajas y desventajas, así como otros patrones alimentarios que se adecúen a tus objetivos.