La histórica fabricante argentina de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta de San Fernando y el despido de 920 trabajadores. La noticia no fue comunicada en una reunión ni en una negociación previa: los empleados se enteraron cuando llegaron a cumplir su turno y encontraron un cartel pegado en la puerta que informaba el fin de la producción.
Fate anunció su cierre definitivo: la fábrica de neumáticos despedirá a más de 900 empleados y dejará de producir
La escena fue elocuente: una fábrica con más de 80 años de historia amanecía cerrada, con presencia policial en los accesos y sin una instancia formal de diálogo. Para muchos operarios, fue el final abrupto de décadas de trabajo.
Durante la madrugada y las primeras horas del día, trabajadores permanecieron dentro del predio y luego subieron al techo de la planta para visibilizar el conflicto. Desde allí grabaron un video que difundieron en redes sociales, en el que se los ve denunciando el cierre y reclamando la continuidad de los puestos de trabajo. “Estamos defendiendo nuestro trabajo, nuestras familias”, se escucha decir en la grabación, filmada desde lo alto de la fábrica mientras efectivos policiales rodeaban el lugar.
La tensión escaló y hubo represión con balas de goma. Fue detenido el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA), Alejandro Crespo, quien además es extrabajador de la planta.
Tras su liberación, Crespo denunció “lo grave que es mantener a agentes con armas dentro de una empresa” y remarcó: “El reclamo es genuino”. También señaló: “Nosotros teníamos adentro de la fábrica a la policía armada”, en referencia a la presencia de efectivos dentro del establecimiento mientras se desarrollaba el conflicto.
“Nos dejaron en la calle de un día para el otro”, resumió uno de los operarios con más de dos décadas de antigüedad. Otro trabajador relató que hasta hace pocas semanas habían tenido vacaciones colectivas, pero nunca se les informó que la empresa evaluaba un cierre definitivo. “Somos casi mil familias que nos quedamos sin sustento. Fabricábamos miles de cubiertas por día. No era una fábrica parada”, explicó.
Detrás de Fate está Javier Madanes Quintanilla, uno de los empresarios más ricos del país. Es el principal accionista del grupo que controla tanto Fate como Aluar, la mayor productora de aluminio primario de la Argentina, además de otras compañías vinculadas a energía e infraestructura.
Javier Madanes Quintanilla, dueño de Aluar y Fate.Una investigación que publicó elDiarioAR en 2022 a partir de la filtración de los Pandora Papers reveló que Madanes Quintanilla recurrió a estructuras offshore en las Islas Vírgenes Británicas y a un trust en Nueva Zelanda para invertir en propiedades en Estados Unidos y organizar su herencia familiar. Según la revista Forbes, Quintanilla aparece en el puesto 12de los más millonarios del país con un patrimonio de US$ 1.500 millones.
El año pasado, en una inusual intervención pública, el empresario criticó a sectores del llamado “círculo rojo”, advirtió sobre los riesgos de cortar vínculos comerciales con China y habló de una economía en proceso de “desnacionalización”. También llamó a ser “cuidadosos” con ciertos regímenes de incentivos a grandes inversiones.
El cierre de Fate se inscribe en un contexto más amplio de deterioro industrial. En los últimos meses, la utilización de la capacidad instalada en la industria manufacturera volvió a caer y se ubicó en niveles comparables a los peores momentos de la pandemia: en diciembre de 2025 apenas alcanzó 53,8 %, y en noviembre fue del 57,7%. Diversos informes sectoriales alertaron sobre la caída de la actividad, el retroceso del empleo formal y la presión creciente de importaciones sobre la producción local.
Casi la mitad de las empresas registran disminuciones en ventas internas, más de 20 % de ellas redujo su planta de personal, y una parte significativa de firmas enfrenta dificultades para cumplir con pagos a proveedores o cargas impositivas. Esta contracción productiva se traduce además en una caída del empleo formal en unidades productivas desde 2023, con miles de puestos de trabajo perdidos en manufactura y otros sectores industriales, en un contexto de menor demanda interna y fuerte presión competitiva de importaciones.
La Unión Industrial Argentina expresó preocupación por la baja de la actividad y el deterioro del empleo registrado, aunque el viernes pasado se reunió con el ministro de Economía, Luis Caputo, para defender la reforma laboral. En ese marco, el neumático —un sector que ya venía atravesado por conflictos gremiales y tensiones por costos e importaciones— terminó convirtiéndose en otro eslabón que se corta.
El dueño de Fate recurrió a estructuras offshore para invertir en propiedades en Estados Unidos y organizar su herencia
MC


