La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar este viernes sus diferencias con el rumbo económico de la administración que integra.
Alejada de la mesa chica de Javier Milei y en plena tensión con la cúpula oficialista, utilizó un tema caliente de la agenda internacional para lanzar un tiro por elevación contra la estrategia macroeconómica del Gobierno.
El disparador fue la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, que este viernes anuló la mayoría de los aranceles globales impuestos por el presidente Donald Trump.
Villarruel se hizo eco de la noticia en su cuenta de la red social X y aprovechó la ocasión para sentar su postura en favor del proteccionismo, marcando un claro contraste con la política de apertura comercial del oficialismo local.
“La decisión de la Corte de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Trump a las importaciones, implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos”, señaló la vice.
Y agregó: “Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno. Sin industria, se pasa a depender hasta en lo más mínimo de China, un país comunista. Para Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina”.
“La apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales. Tenemos todo para ser una potencia mundial. No debemos conformarnos con ser un país de servicios. En definitiva estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo”, sentenció.
La postura de la vicepresidenta reafirma su distanciamiento ideológico y político con el ala más dogmática del Gobierno.
Mientras el presidente Milei defiende a ultranza la eliminación de barreras comerciales y la apertura total hacia los mercados globales, Villarruel pide apostar por una visión más nacionalista y de resguardo del mercado interno.

