El régimen cubano señaló a una latina residente de Miami como la presunta responsable y autora intelectual de un supuesto plan de infiltración que terminó con el ataque a una lancha proveniente de Florida a fines de febrero. Se trata de Maritza Lugo Fernández, quien tendría condenas previas en el país por delitos de cohecho e incitación.
La información fue expuesta por el programa de televisión estatal cubana Razones de Cuba, citado por Univisión. Allí, expusieron datos puntuales del operativo ocurrido en horas de la mañana del 25 de febrero en las inmediaciones de Cayo Falcones, municipio Corralillo.
De acuerdo con Humberto López, periodista y vocero oficial del régimen, tres de los diez ocupantes de la lancha murieron durante el intercambio de disparos, mientras que una cuarta persona falleció a causa de las heridas. Asimismo, aseguró que la embarcación llevaba 14 fusiles, 12 pistolas, 12.846 municiones y 134 cargadores.
Entre las personas acusadas del presunto plan contra la isla se nombró a una residente de Miami llamada Maritza Lugo Fernández. De acuerdo con las autoridades, fue la principal promotora del llamado movimiento “30 de Noviembre”.
De igual modo, también identificaron a Amijail Sánchez González como “uno de los organizadores” y aseguró que figuraba en la “lista nacional de personas vinculadas a actividades terroristas”.
Como resultado del enfrentamiento, seis personas sobrevivieron y permanecen bajo custodia en Cuba. Estos enfrentan cargos por asalto a mano armada, ingreso ilegal al territorio nacional y delitos asociados con actos terroristas. Este último delito establece sanciones de entre diez a 30 años de cárcel.
Estos cargos también impactan a las personas que están fuera de Cuba, dado que el régimen afirma que el operativo habría sido financiado fuera de la isla. “Estas personas también podrían enfrentarse a cargos de financiación del terrorismo”, dijo el régimen cubano en sus redes sociales.
De acuerdo con las autoridades de la isla, el expediente del caso ha sido recibido de manera formal por el Ministerio Público Cubano. Los detenidos heridos han recibido atención médica y cuentan con un intercambio de información casi en tiempo real con las autoridades estadounidenses.
Cabe destacar que las autoridades cubanas no han entregado documentación que certifique la acusación contra Lugo Fernández, ni han indicado si se procederá con un juicio en ausencia o si solicitarán la extradición.
Según las declaraciones del régimen cubano, el incidente comenzó a las 7 hs (hora local en Cuba), cuando se detectó a una lancha registrada en Florida a tres millas náuticas dentro de las aguas territoriales.
El comandante militar cubano avistó a personas en el agua que, al notar la presencia de la unidad cubana, reembarcaron y se dirigieron al oeste. Poco después, cuando la unidad cubana se acercó, habría sido atacada a disparos, según consignó la Embajada de Cuba en Estados Unidos.
Como respuesta al ataque, la tripulación cubana, compuesta por cinco combatientes, respondió al fuego. En el intercambio, tres de los diez ocupantes de la embarcación proveniente de Florida murieron.
Horas después del incidente, Marco Rubio, el secretario de Estado, detalló que todavía desconocían muchos detalles del incidente y que Estados Unidos respondería basado al hecho en su propia investigación. “No vamos a actuar basados en lo que nos diga otra persona”, indicó.
