Venezuela sufrió, reaccionó y terminó imponiéndose 4-2 a Italia para asegurar su lugar en la final del Clásico Mundial de Béisbol 2026, disputada en el loanDepot Park de Miami. El equipo venezolano, que venía de dejar en el camino al campeón defensor, necesitó ajustar sobre la marcha ante una Italia que había llegado invicta y que volvió a mostrar por qué fue la gran revelación del torneo.
La Vinotinto dio vuelta un partido durísimo ante la sorprendente Italia y se metió en la final del Clásico Mundial de Béisbol 2026 en el loanDepot Park de Miami, en una noche con mayoría venezolana en las tribunas y un claro sabor latino en el corazón de Estados Unidos.
El conjunto europeo pegó primero y se adelantó 2-0, aprovechando un inicio errático de la Vinotinto y el buen trabajo inicial de su pitcheo.
Del lado venezolano, las primeras entradas dejaron una mezcla de ansiedad y frustración: la ofensiva no lograba producir en momento oportuno y el ruido de las tribunas contrastaba con un marcador que obligaba a remar de atrás.
La historia cambió a partir de la mitad del juego, cuando llegó el batazo clave que abrió la puerta a la remontada.
Venezuela recortó diferencias y, ya con el impulso anímico de su gente, consiguió voltear el resultado hasta establecer el 4-2 definitivo, apoyada en un relevo sólido que silenció a la alineación italiana en los innings finales.
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