Aunque uno esté en desacuerdo, tiene que reconocer que cada persona tiene el derecho a contribuir y atender la convocatoria de apoyar con ayuda humanitaria al régimen castrista de Cuba.
Pero no tienen derecho a decir que la convocatoria es para defender las libertades y el derecho del pueblo cubano de decidir su futuro, y con ese argumento pretendan que olvidemos que Fidel Castro gobernó Cuba sobre los cadáveres de los opositores.
Falaz el oficialismo que, aprovechando la desmemoria, pretende que, quienes atestiguamos como traicionó el castrismo al pueblo cubano, olvidemos que, desde hace sesenta y seis años, en Cuba no hay elecciones libres.
Sólo el círculo más cercano de Palacio Nacional sabe cuáles argumentos se esgrimieron en las reuniones con el Partido del Trabajo y el PVEM que salieron a dar “apoyo incondicional” al Plan B de la Reforma Electoral.
Es cierto que los aliados son necesarios para la aprobación de las reformas constitucionales, pero a los aliados tampoco les importa que las afiladas tijeras del Plan B, a través de la austeridad franciscana, impongan a la Nación un recorte presupuestal que usurpa las facultades de los gobiernos municipales y estatales del país.
Y todavía los facciosos constitucionalistas oficiales afirman que es por la democracia, cuando en estricto rigor el Plan B aherrojan a la Nación a la voluntad omnipotente de las nuevas élites del régimen de “la revolución de las conciencias”.
Llama la atención que muchas personan comenten sorprendidas que creyeron que cuando Estados Unidos intervino en Venezuela para derrocar a Nicolás Maduro se proponía restaurar la democracia que desapareció durante la revolución bolivariana de Hugo Chávez.
Se asombran que Washington se muestre complacido en negociar con los personajes de la revolución bolivariana que dejó a cargo del Gobierno y que siguen fielmente las instrucciones de la Casa Blanca.
Uno recuerda alguna vez que llegaron a un país latinoamericano las avanzadas del servicio secreto estadunidense para revisar los preparativos para la inminente visita del presidente de Estados Unidos, les explicó el embajador que se habían tomado las precauciones para evitar incidentes.
Les dijo que ya habían encarcelado a todos los personajes de la oposición que podían armar escándalo. Pero eso es ilegal, le dijeron los agentes del Servicio Secreto. No hay problema explicó el embajador, no estamos en Estados Unidos, estamos en Latinoamérica.
Inexplicable que el Gobierno de la República haya dejado el precio del diésel a un nivel históricamente elevado, sobre todo cuando saben, y saben bien, que es el combustible del transporte de carga y factor fundamental de la inflación … Desde el oficialismo circulan versiones de que Palacio decidió que la cruzada para topar pensiones no incluirá a los militares … También la Marina renovará su flota aérea, con la adquisición de 10 aviones y 10 helicópteros … No puede pasar inadvertido que en Culiacán las bandas de los cárteles con drones lanzaron explosivos, por ahora artesanales que mataron a una persona e incendiaron varios vehículos … Una frase anónima: “La opresión autoritaria medra en la apatía, indiferencia y la eficacia de sus programas sociales” …


